
Obesidad. Varios estudios han constatado que el ejercicio físico practicado de manera regular mejora la salud y la calidad de vida en todas las edades, aunque es precisamente en los ancianos donde estos beneficios se aprecian más rápidamente. Así, caminar media hora al día contribuye a incrementar el colesterol bueno y también a reducir el malo y las cifras de tensión arterial. Además, los pacientes que lleven aparejada obesidad pierden peso y, en general, se reduce el riesgo de sufrir un infarto.





