Caminar en casa puede contribuir a mejorar la mala circulación en las piernas, muestra un estudio

lunes, 26 de mayo de 2014 · Posted in


Es más sencillo que ir a un programa de ejercicio supervisado para los que tienen las arterias estrechadas, según los investigadores

Un programa para caminar en casa beneficia a las personas con una mala circulación sanguínea en las piernas, según un estudio reciente.

El estudio contó con pacientes de enfermedad arterial periférica (EAP), un estrechamiento de las arterias que puede provocar dolor de piernas y dificulta el andar. Las investigaciones anteriores han hallado que los programas de ejercicios supervisados pueden mejorar la capacidad de caminar y reducir los síntomas de EAP, pero este estudio es el primero que examina los efectos del régimen de ejercicios para realizar en el hogar.

Hubo 81 pacientes que participaron en un programa que les entrenó y animó a que caminaran en casa, y un grupo de control de 87 pacientes que solamente recibieron información general sobre la salud.
A los participantes del programa de caminar en casa les pidieron que intentaran caminar al menos 5 días a la semana, hasta 50 minutos al día. Si sentían dolor en las piernas, tenían que descansar hasta que volvieran a sentir que las piernas estaban bien de nuevo y entonces seguir caminando.

Después de un año, los pacientes que seguían el programa de caminar en casa mejoraron la distancia que recorrían caminando durante 6 minutos en aproximadamente unos 27 metros (de unos 355 a unos 382 metros), mientras la distancia que recorrieron los pacientes del grupo de control se redujo un poco, de unos 353 metros a un poco menos de 346 metros.

El estudio aparece en la edición del 21 de mayo de la revista Journal of the American Heart Association.
"El problema es que el ejercicio supervisado requiere muchas visitas a un centro de rehabilitación cardiaca o a otro tipo de instalaciones donde se haga ejercicio, y Medicare no lo cubre", afirmó en un comunicado de prensa de la revista la autora del estudio, la Dra. Mary McGrae McDermott, profesora de medicina en la Facultad de Medicina Feinberg de la Universidad de Northwestern, en Chicago.
"Nuestros resultados deberían animar a los médicos a recomendar que se camine aunque los pacientes no tengan acceso a un programa de ejercicio supervisado", añadió.

"Los resultados enfatizan la importancia de reconocer y tratar la EAP, una afección común que a menudo permanece sin diagnosticar y que puede amenazar la vida de la persona, en la medida en que restringe la circulación por las piernas, brazos, pies y riñones. Los pacientes que tienen la EAP también cuentan con un riesgo más alto de ataque cardiaco y accidente cerebrovascular", dijo McDermott.
"No piense que los problemas para andar son algo normal del envejecimiento. Si siente dolor, debilidad, hormigueo en las piernas u otras dificultades al caminar, coméntelo con su médico y pregunte si es posible que tenga la EAP", aconsejó.

Via atencionprimariasalud.es

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