El movimiento a través de actividades de baja intensidad es la base de la pirámide, pero poca gente le presta atención. Parece que caminar es poco sexy, aburrido, innecesario.
Pero es la base por algo. Sin duda debes realizar ejercicios corporales, levantar peso y entrenar con máxima intensidad de vez en cuando, pero si sólo pudieras hacer una actividad física por el resto de tus días, no se me ocurre ninguna mejor que caminar.
Caminar 30 minutos diarios viene a suponer un gasto de unas 1.000 calorías a la semana. No es necesario andar 30 minutos seguidos, a no ser que queramos perder peso.
“El sedentarismo necesita ser enfrentado como problema de salud pública. El dato es importante para incentivar actividades físicas en la red pública. El desafío es ampliar el hábito de hacer actividades físicas”,
Arthur Chioro, ministro de Salud de Brasil.
“Mi abuela empezó a caminar 8 Km al día a los 60 años. Hoy tiene 97 y no sabemos dónde demonios está”,
Ellen DeGeneres.
Caminar es nuestro medio más económico de transporte. Necesitamos 4 veces menos oxígeno que los primates para caminar la misma distancia (estudio), gracias a nuestras adaptaciones evolutivas: piernas más largas, pies más fuertes, caderas estrechas, nariz prominente (ayuda a regular la temperatura)…
Un ambicioso estudio del movimiento humano concluye que “somos muy eficientes a la hora de caminar, pero no somos corredores eficientes. De hecho consumimos más energía para correr que el típico mamífero de nuestro tamaño”.
Cómo caminar correctamente
De manera sencilla, caminar es muy bueno para ti. Es una forma de ejercicio de bajo impacto con efectos evidentes en tu estado de ánimo, incluyendo una habilidad demostrada para aliviar la depresión.
Además, algunos estudios han demostrado que en los países en los que caminar es una experiencia común se presentan tasas de obesidad más bajas que en los países en los que usan los automóviles como medio de transporte primordial.
En otras palabras, caminar te puede hacer más feliz y saludable. Por lo tanto, ve el paso 1 para comenzar. Luego, apaga tu computadora, ponte unos zapatos para caminar, sal y camina.
Parte 1 de 3: Camina con una buena postura para ejercitarte
El ritmo respiratorio al caminar
La senda comienza y por suerte los primeros pasos son sobre sendero plano. Pero el camino no demora en ser cada vez más oblicuo e ir hacia arriba, buscando la verticalidad. Y parecería que la respiración se acelera en relación directa con la ascensión.
Junto con la respiración, el corazón va a un ritmo cada vez más rápido, al punto que los latidos retumban en el oído. El combo completo es que con los cambios respiratorios y cardíacos, sobreviene el cansancio general y, en casos extremos, el replanteo: “¿qué hago caminando por las montañas si podría estar acostado panza arriba en la playa?”
¿Cuánto habría que caminar para compensar los excesos de Navidad?
Repetir postre o ese trocito de turrón a última hora no fueron buena idea. En realidad sí, sólo que ahora que ya han pasado las fiestas y enero luce en todo su esplendor, llegan los espejos, las básculas y los lamentos. Un clásico de estas fechas que quien más quien menos aprovecha para vender su cuento detox, su dieta milagrosa o alguna que otra tontería con mucha promesa y pocos resultados.
Lo ideal habría sido comer con moderación, pero como ya es demasiado tarde para eso, quienes se hayan propuesto mejorar la línea con el año nuevo ya saben lo que toca: comer más sano y hacer más deporte. Así de duro y sencillo. ¿Deporte? Sí, eso que se hace en ese gimnasio al que te has apuntado, aunque posiblemente el entusiasmo te dure una semana y luego el carnet de socio se quede abandonado en algún cajón.
¿Y si en lugar de intentar quemar las calorías navideñas a base de abdominales que no haremos, pesas que nos sientan fatal o running de ese que nos aburre a los 10 minutos, intentamos caminar más? Como Mariano y Ángela, exacto. El plan no suena mal del todo, aunque saber cuántos pasos tendríamos que andar para compensar ese polvorón que nos hemos zampado resulta poco alentador.
Caminar, un deporte sano y para todos
Andar deprisa es uno de los mejores ejercicios para mejorar nuestra capacidad cardiovascular. De hecho, caminar resulta igual de positivo que correr. Ambas actividades nos permiten controlar la presión arterial, los niveles de colesterol y los de azúcar en sangre, tres factores que determinan nuestra salud cardiaca.
Sin olvidar otras muchas razones por las que andar de forma enérgica será beneficioso para nuestro cuerpo: caminar nos ayuda a quemar calorías; aumenta nuestra resistencia a los esfuerzos; mejora el sistema inmunitario; fortalece nuestros músculos y articulaciones; reduce los riesgos de sufrir fracturas en los huesos y produce mejoras notables en casos de depresión, estados de ansiedad e insomnio ya que ayuda a la liberación de endorfinas.
Por todos estos motivos, es recomendable incluir las caminatas en nuestras rutinas saludables, siempre teniendo en cuenta algunas recomendaciones:
Dónde caminar
Senderismo de invierno
Llega el frío y las montañas se cubren de nieve. En ellas, desaparecen los caminos, las rocas y el verde. Se congelan lagos y ríos y el paisaje se tiñe de blanco. Cada invierno, los excursionistas más activos salen a caminar en este paisaje: hacen senderismo invernal.
Para quien quiera probar este tipo de actividad, hay que advertir de unos cuantos riesgos. Caminar por la nieve es más peligroso, más lento y más cansado. Y hay que combatir las temperaturas bajas. Al montañismo no hay que tenerle miedo, pero sí mucho respeto. Quien se anime a practicarlo tiene que estar preparado y concienciado para ello.
Diez claves (obligatorias) para caminar por la nieve
1. Conocer técnicas de nieve. Caminar por la nieve y el hielo es peligroso. Saber caminar con crampones o raquetas y usar el piolet al caerse al suelo es básico para la seguridad de los excursionistas, aunque la ruta no sea excesivamente difícil.
Caminar, un estímulo para los sentidos
Los beneficios que aporta la práctica de caminar van más allá de conseguir una buena forma física. Estimular los sentidos, disfrutar y descubrir los elementos de nuestro entorno o mejorar la comunicación y la relación social y familiar son algunas de las ventajas que aporta.
Por este motivo, el Instituto DKV de la Vida Saludable, con la colaboración de la Fundación Thao, han creado los 10 beneficios de recorrer los Caminos de Salud DKV con el que pretenden promover el buen hábito de caminar y animar así a su práctica habitual. Tal y como recomienda la Organización Mundial de la Salud (OMS), la realización de actividad física moderada a diario, un mínimo de 60 minutos en la población infantil y adolescente y de 30 a 60 minutos en la población adulta, previene la obesidad y las enfermedades crónicas.
Los 10 beneficios de caminar
Es algo muy fácil de practicar
La posibilidad de caminar con ambas piernas es una de las actividades físicas más básicas de la especia humana y es la que ha permitido liberar los brazos al andar y así poder sujetar objetos y convertirlos en herramientas. Caminar es un comportamiento innato que los recién nacidos adquieren progresivamente de forma natural. En los adultos sanos es una forma excelente de practicar actividad física, apta para todas las edades.
La importancia de caminar para tu creatividad y tu salud mental
Nietzche escribió que "todos los pensamientos verdaderamente grandes son concebidos caminando". Un estudio científico de 2014 le da la razón.
Durante siglos, los más importantes creadores en todos los géneros y áreas del saber han glorificado el acto de caminar como generador de ideas y cura para el bloqueo creativo. Virginia Woolf, en su ensayo Street Haunting habla sobre deambular y su relación con las historias, diciendo que "
De regreso a casa a través de las calles desoladas uno podría contarse a sí mismo la historia de la enana, de los ciegos, de la fiesta en la mansión de Mayfair, de la disputa en la papelería. En cada una de estas vidas se podría penetrar un poco, lo suficiente como para darse la ilusión de que uno no está atado a una sola mente, pero puede ponerse brevemente, durante unos minutos, los cuerpos y las mentes de los demás.
En efecto, un estudio del año 2014 llevado a cabo por investigadores de la Universidad de Stanford ofrece una explicación científica para esta creencia. Basándose en cuatro experimentos, el estudio demuestra que el acto de caminar estimula la creatividad durante la actividad y en los momentos inmediatamente posteriores.